Películas para el olvido, desperdicio de creatividad, el castigo ideal para los niños maldadosos, obras que el sólo exhibirlas atentan contra los derechos humanos, lo peor de lo peor, en SEPTICOOOOO ARTE:

Roland Emmerich de a poco se a transformado en director “blockbuster” dentro de Hollywood. Súper éxitos de taquilla como “El Día Después de Mañana”, “El Patriota” y “El Día de la Independencia”, lo han posicionado como uno de los directores más rentables de Hollywood, pero sin lugar a dudas este cineasta alemán tiene una seria deuda con la crítica.
Dentro de todas las películas que ha realizado, esta versión del monstruo japonés debe ser lejos la peor. ¿Por qué? Simple, porque traiciona la esencia de antihéroe que tiene la criatura radioactiva.
Godzilla en la cultura pop japonesa es un icono que vendría a ser comparable con el King Kong estadounidense, una suerte de bestia solitaria que no obra bajo parámetros de bien y mal, simplemente obra.
En la cinta de 1998, se muestra a un monstruo nacido producto de los deshechos radioactivos, que amenaza con su tamaño a la ciudad de Nueva York.
¿En qué deriva eso? En una suerte de masacre que se ve manifiesta bajo la premisa de “Todos contra la bestia.”
Si bien la cinta tiene buenos efectos especiales, la historia es absurdamente básica y adolece de cualquier argumento sólido. Es sólo un buen despliegue de pirotecnia chovinista que no busca más que enaltecer los valores de la cultura yankee (temática recurrente en Emmerich).
Para colmo de males tiene un final abierto que apunta a una secuela que a Dios gracias todavía no se hace, ni se piensa hacer.
¿Por qué verla? Difícil decisión, mejor ni la vean.

Año: 1998
Duración:140 minutos
País: Estados Unidos
Elenco: Mathew Broderick, Jean Reno, Hank Azaria, María Pitillo
Dirección: Roland Emmerich
Censura: Mayores de 14 años
Calificación: Sólo si estas desvelado, da sueño.

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