Hasta hace no mucho tiempo, el no leer resultaba una potente barrera para desenvolverse dentro de nuestro país, con la evolución de la educación en Chile, y distintos planes que apuntaban a eso, hoy podríamos decir que nuestro país esta alfabetizado sobre el 95%. Podríamos, claro, si no fuera porque el concepto de alfabetización cambió de la mano de la tecnología.
Hace algo más de un año, el gobierno impulsó públicamente su plan de alfabetización digital, que es de una u otra forma, una suerte de volver a enseñar a leer a miles de personas de todo Chile en lo que plataformas tecnológicas se refiere.
El comienzo estuvo cargada de bromas y críticas, que sobre la base de la tasa de computadores por persona existente, veían el proyecto a lo bajo como algo absurdo.
Hoy el proyecto es una realidad concreta, donde muchas personas, entre niños y adultos no sólo han tenido acceso a computadores y a este canal de comunicación que es Internet, sino que se les han brindado las herramientas para poder utilizarlos.
Gracias a una invitación recibida, pudimos ver en terreno un poco de este plan llevado a la práctica por Sence, y con la colaboración de una serie de fundaciones, y lo visto llama a la reflexión.
Es increíble como algo que para nosotros es tan cotidiano, para muchos puede ser inalcanzable, y que la oportunidad de aprender puede constituirse en una puerta que lleva a muchas oportunidades.
No deja de impactar las caras llenas de luz y alegría que puede provocar el simple hecho de aprender, de ver cosas nuevas y de una u otra forma de superarse.
En un mundo donde la capacidad de sorpresa es cada vez menor, y donde la automatización es lo que nos rige, emociona ver como todavía con cosas tan sencillas como el conocimiento se puede lograr iluminar la vida de muchas personas.
En tiempos donde todo se mueve en torno al dinero y sus derivados, sobrecoge ver que todavía existe gente de todo Chile (los voluntarios) dispuesta a entregar tiempo con el fin de entregarles algo a otros, con cariño, simpatía, y pasión.
Por lo mismo hoy les dejamos esta reflexión, este pensamiento, algo positivo, que más allá de cualquier cosa, con buenas ideas y sobretodo voluntad, todavía es tiempo para marcar diferencias, todavía es tiempo para hacer un entorno un poquito mejor para otros.

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