Escrito por: Don Shock

Estimados amigos, esta semana recordaré una visita que tuvimos en nuestro país y que sinceramente creo, no dejo a nadie indiferente, es así que adentrándome a los rincones más polvorientos de mi mente, trajo a mi memoria la visita de SS Juan Pablo II, en el año 1987.
Recuerdo como si fuera ayer que estábamos junto a mis padres pegados a la TV (en colores) IRT viendo la llegada de tan ansiada visita, y ahí estaba el Jumbo de Alitalia que traía en su interior nada más que a el Papa, en una visita a nuestro país que duraría 6 días, eran las 16:00 hrs del 1º de Abril de 1987.
Luego siempre pegados a la tele, vimos como pasaba con un manto de papeles blancos por la Alameda en dirección a la Catedral de Santiago, recuerdo que me impresionó la devoción en su oración al ingresar en la Catedral a pesar de las cámaras y gente que había en el lugar.
Esa noche el Papa realizó una bendición desde el Cerro San Cristóbal ante cientos o miles de personas reflejadas en las sendas velas o antorchas que se veían en la transmisión, yo personalmente deseaba estar ahí, pero mis padres eran bastante fomes en su participación en cualquier acto público, en fin.

El día siguiente (2 de Abril), creo firmemente que fue el punto de inflexión en la historia de Chile, se realizó la reunión con el entonces Presidente de Chile, Augusto Pinochet.
En La Moneda en dicha entrevista, este último le indicaría al Papa “¿Por qué la Iglesia siempre habla de democracia? Tanto vale un método de gobierno como otro.” A lo cual el Papa respondería “No. La gente tiene derecho a sus libertades, aunque cometa errores al ejercitarlas”.
Estas y otras palabras habladas de manera clara y fehaciente, considero hicieron replantearse la postura al Presidente de ese entonces de volver a un proceso democrático.
Finalizada esta reunión la comitiva del gobierno presente en ese lugar, condujeron poco a poco al Papa hacia el balcón que se abría sobre un lado de La Moneda, llena de gente. Esta imagen del Papa junto al Presidente de Chile de ese entonces, fue manoseada tanto por simpatizantes del régimen como por la gente de izquierda.

Esa tarde se reuniría el Papa con lo que en buen chileno se puede decir “donde las papas queman” es decir con los más pobres en la Población la Bandera, aún recuerdo el escenario y la impresión de lo que la gente hablaba ya que a mi edad en ese entonces no entendía nada de lo que decían en ese compartir el “pan y el té”.
En su intervención un poblador Mario Mejías, se refirió a la represión y al temor en que vivían.

El mismo día en la noche cerca de las 8, en el Estadio Nacional se dirigió a los jóvenes con una energía propia que lo caracterizaba, cómo no olvidar cuando pronunció “No tengan miedo de mirarlo a Él” indicando a Jesucristo, esa imagen me quedaría marcada aunque por TV, para toda la vida.
En la tarde del día Viernes 3 de Abril, en el Parque O’Higgins se realiza la ceremonia en que se beatificaría a la primera Santa de Chile, Sor Teresa de los Andes, en dicha jornada ocurrieron varios hechos en la zona norte de la elipse que al menos en ese momento por la TV sólo se representaban como una humareda o tierral, en esa ocasión el Papa hizo un llamado a la reconciliación que caló hondo en los corazones de muchos chilenos. Varios años más tarde vería filmaciones de lo que realmente ocurrió allí balazos, guanacos, bombas lacrimógenas, etc.
En este momento Mons. Precht le diría al Papa “Santo Padre, algo va mal. La multitud cercana al altar responde de forma extraña” El Papa respondería “Lo haremos todo como estaba previsto.” Al final de la misa, el Cardenal Fresno le diría al Papa mientras oraban “Perdonadnos”, a lo que el Papa respondio “¿Por qué? Los suyos se han quedado y han celebrado. Si algo no hay que hacer en estas situaciones, es rendirse a los alborotadores.” Dejando en claro que él estaba decidido a demostrar que la violencia no era el camino a seguir claramente.
El día siguiente, el Papa se traslada a la zona sur de Chile y visita Punta Arenas, en un encuentro por la Paz, luego en la tarde se traslada a Puerto Montt, donde realiza una hermosa misa en el mar rodeado de pescadores en sus botes y lanchas en un cálido día despejado, con el contraste de los volcanes, lo recuerdo mas o menos claramente cuando lo vi en la TV, por la gran cantidad de coloridos botes que rodeaban al Papa en su paseo por el mar.

La visita del Papa se prolongó hasta el día 6 de Abril, habiendo realizado reuniones con las más diversa gente en nuestro país, como pueblos originarios en Temuco, presos en Antofagasta, entre otras, se despide de nuestro país desde esta nortina ciudad pasadas las 12 del día.

La visita del Papa Juan Pablo II, creo sinceramente y como Católico, fue una bendición a nuestro país, vino tal vez en un momento decisivo, y considero que de ninguna manera fue indiferente su visita, tanto para los creyentes, como los no creyentes, en este contexto creo que es bueno recordar el sentimiento que embargó a muchos chilenos de ser mejores personas y reconciliarnos.
El Papa al llegar a nuestro país besó nuestro suelo, en un gesto que señala la intención de besar a nuestro país y a cada uno de quienes vivimos aquí sin distinción de edad, credo o raza.
Tuvimos el privilegio de que visitara gran parte de Chile en esa memorable oportunidad, de la cual nuestro país resultó enormemente beneficiado.
Mi memoria guarda muy felizmente estos recuerdos que quise compartir con ustedes, desde aquí el Rincón del SHOCK.

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