Escrito por: Don Shock
Fotos y Video por: Don Chere

En las últimas semanas hemos sido testigos, primero en Santiago y luego en regiones, de la movilización de los estudiantes secundarios por una serie de demandas en torno a la educación, pero ¿Cuál es la génesis de esto? la respuesta proviene de un pasado reciente.
El sistema público en los 80´s fue municipalizado dejando la responsabilidad a cada municipio de sus escuelas, con uno o varios “sostenedores” que en muchos casos son como verdaderos feudos, por decirlo de alguna manera, basta ver el ir y venir de profesores en varias de estas escuelas.
Para analizar este complejo panorama, he considerado 3 pilares sobre los que se funda la educación: Los profesores, los alumnos y el MINEDUC.
Sobre el primer punto, este fue el primer punto de inflexión que siguió a un rápido deterioro de la importancia crucial de la profesión docente.
Quien escribe estas líneas proviene de una familia con profesores normalistas, y académicos universitarios, por lo que el tema es bastante cercano.
En ese contexto, deseo hacer hincapié en la real calidad de los profesores que de hace unas décadas se están formando, y su verdadera vocación de enseñanza, que creo es algo que lamentablemente es cada vez menor (sino basta ver que cada año son más bajos los puntajes requeridos para ingresar a estudiar pedagogía), junto con una gran politización de la carrera.
Lo anterior ha hecho que los profesionales cada vez sean de menor capacidad y por que no decirlo con menos “pasión” por enseñar y por ende son sólo portadores de conocimientos no docentes.

Estos factores han deteriorado enormemente la calidad de esta profesión que tiene en su mano una llave llamada “educación”, que sirve para que un país realmente sea desarrollado.
Ahora bien, también debemos tener en cuenta que hoy en día, los profesores se ven bastante tensionados en su “rol docente”, que es como perciben ellos su misión. Esta se divide en dos áreas: el “quehacer” y el “deber ser”.
La primera es bastante negativa, según las investigaciones realizadas en Chile y Latinoamérica, y por lo consiguiente en el rol que desempeña el profesor, el quehacer de los docentes, es cada día menor, basta ver los resultados de las examinaciones que les hacen periódicamente.
En cuanto a la segunda “el deber ser”, es un factor que tiene varias expectativas que la sociedad asigna al profesor, en su desempeño como docente dentro y fuera de las aulas, y en este punto también está la relación del profesor con los directivos de las escuelas, quienes no siempre son gente capacitada para tal cargo (recuérdese el caso de cierto directivo que no dejaba usar las salas de computación por que se deterioraban los computadores).
Es en este ambiente en el cual el profesor debe intentar enseñar a sus alumnos en las materias que le competen.
Otro factor muy importante y que va de la mano con la motivación, son los salarios paupérrimos que tienen los profesores hoy en día, obligándolos cada vez más a que hagan clases en más de dos o tres escuelas o colegios, generando niveles de stress que repercuten lógicamente en su capacidad para enseñar.

Con respecto a los alumnos, se les ha venido señalando, o como se dice en buen chileno “embolando la perdiz” desde hace tiempo.
Las promesas que se les han hecho provienen de tiempos de la Ex-Ministra Mariana Aylwin.
Teniendo en cuenta lo anterior, queda claro el porque de las protestas, ya que de promesas a la realidad, nuestros últimos 4 gobiernos no han pasado nunca.
Por su parte estas protestas lamentablemente, debido a “infiltrados” que están exaltados por poderes fácticos de diversa índole, generan destrozos vandálicos de proporciones, los cuales hacen que la postura de los estudiantes se debilite y peor aún se desautorice a tal punto que muchos crean que sólo son un grupo de “pendejos” vandálicos, dejando en el camino la esencia de lo que realmente están pidiendo y con motivaciones bastante justas por cierto.
Las demandas de los estudiantes son en esencia 4: la gratuidad tanto del pase escolar como de la PSU, y tal vez lo más complejo, la revisión de la Jornada Escolar Completa (JEC), la cuál casi desde un principio demostró ser un fracaso y una reestructuración completa de la Ley Orgánica Constitucional para la Educación (LOCE). Estas las pueden ver acá
Los estudiantes desde hace una década con mayor notoriedad han caído en una espiral de desidia o en la ley del “mínimo esfuerzo” lo cual traducido a términos prácticos es que ha aumentado la flojera y la falta de ganas de superación.
Lo anterior, en parte se debe a que cada vez se hacen más fehacientes las diferencias sociales, dejando en claro que lejos de ser como antaño que estudiando se podía surgir en la vida (al menos esa es la visión de la mayoría de los padres), ahora estamos plagados de nuevos profesionales cesantes o bien trabajando en algo que no es lo que estudiaron y ganado cheques pegados con moco, por ende cabe casi inmediatamente la pregunta ¿Para qué estudiar?

El tercer eslabón en esta compleja situación es el MINEDUC, el cual desde hace años está dando “golpes de ciego” en diferentes direcciones sin encontrar un camino claro para mejorar la educación.
A inicios de los 90’s se desarrolló el Programa “P900” que fue el primer intento real de mejorar la educación en Chile, ya que en resumen se tomaron las 900 escuelas más pobres del país y se les mejoró la infraestructura, se capacitaron a los profesores, etc. Luego pasado el período de tiempo de esta “ayuda” se dejaba a la escuela seguir sola, y se tomaban otras tantas (900 o más) para hacer lo mismo. Sin embargo cuando se aprestaban a realizar la nueva aplicación del programa en 900 escuelas, se encontraban con que muchas de las primeras escuelas que participaron en el programa estaban de nuevo en un nivel bajo.
Luego vino la Reforma a la Educación Chilena, la cual se basó en la realizada en España, esta incorporó temas y factores muy importantes que tenían una escasa preponderancia en el antiguo sistema de enseñanza; sin embargo dejó de lado realidades y metodologías propias de nuestro país que han hecho aparecer una serie de falencias y “vacíos”, en buen chileno, se basaron con calco en nuestra “Madre Patria“, sin considerar las diferentes realidades sociales.
Lo anterior, ha hecho que muchos profesores para desarrollar algunos temas tengan que recurrir a contenidos y métodos aplicados en el antiguo sistema.
En definitiva se han desarrollado bastantes esfuerzos, pero ninguno que aplique correcciones “sobre la marcha” que son propias de cualquier nuevo programa. A modo de ejemplo, se puede hacer referencia a los numerosos estudios prácticos del CEP “Centro de Estudios Públicos” en el cual se han evaluado entre otras cosas los textos actualmente en uso en las escuelas públicas.
Si bien es cierto se han mejorado mucho los textos escolares, pasando del papel roneo a textos totalmente a color, estos tienen un trabajo gráfico y de contenidos bastante pobre, debido a que aunque se realizan licitaciones cada año, siempre gana el texto que cueste menos, no el mejor necesariamente; y mientras se tenga esa política interna de selección se mantendrá el bajo nivel de los textos escolares.
Lo anterior, denota una intencionalidad mucho más cruda y sumergida tanto del MINEDUC, como del Gobierno, que es la de mantener a la gente haciéndoles creer que saben y que tienen buen nivel educacional cuando es todo lo contrario.
Esta es una herramienta habitual en los gobiernos sustentados en poderes fácticos que sólo desean el poder, por ende para mantenerse en tal situación, procuran que sus pueblos sean ignorantes y pobres, pero sin que se den cuenta, ya que mientras menos se sepa más fácilmente nos harán creer que estamos bien sobre todo mostrando los altos índices del precio del cobre, los TLC, etc.

En nuestra historia reciente se ha visto como cual alfabeto nuestros Gobiernos se han dedicado a dar prioridad a las letras, H,I,J,K y L, sin pasar por el ABC de cualquier sociedad, EDUCACIÓN, SALUD, y VIVIENDA.
Peor aún, cualquier vendedor de ilusiones se salta a la Z, dando chacharas de digitalización y como a través de la tecnología vamos a mejorar, siendo que la realidad indica que personas que con suerte tienen una comprensión de lectura cercana a la de niños de 10 años, serán incapaces de manejar plataformas tecnológicas. Bonitas intenciones, loables por cierto, pero cualquiera se da cuenta que son inútiles.
Acá la idea no es echarle la culpa a todo el Gobierno quien a su vez le hecha la culpa a la Dictadura (Como si no han tenido 16 años para enmendar errores básicos para cualquier ser mínimamente pensante), sino a todo un sistema político que hace años está PODRIDO Y ENQUILOZADO, en su sistema de subvenciones, en su sistema de capacitación docente, y en la forma en que se escoge a quienes dirigirán las políticas de educación mediante vergonzosos sistemas de cuoteo (¿Existe otra explicación para que alguien como Martín Zilic acceda a un Ministerio para el cual CLARAMENTE no está apto bajo ningún punto de vista como él mismo se ha encargado de demostrar?).

Ojalá las áreas de la Salud y la gente con problemas de vivienda se unan en iniciativas parecidas, la gente tomó la palabra y esperemos que como “empleadores responsables“, atrinquemos a quienes “contratamos” mediante nuestros votos, porque la verdad, lo que les pagamos no justifica en nada el trabajo MEDIOCRE que han hecho por 16 años (y acá hablamos de Gobierno y Oposición).
Como dijo Aristóteles “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”, y nuestros cabros lo están haciendo de la forma que nuestra clase política que hoy rasga vestiduras NUNCA lo ha hecho, ni ha pensado hacer cesgados por aspiraciones personales que sobrepasan los bienes comunes.
Desde esta página estamos y apoyamos a los estudiantes, no olvidemos que la mejor materia prima de un país es la calidad de educación de sus individuos, que en conjunto impulsan a la nación a desarrollarse, esto es transversal a cualquier pensamiento político, por ello la educación debe ser potenciada y mejorada, ya que es la piedra angular para surgir.

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