f. Animal formado por una sola célula. Se conocen multitud de especies. La mayoría es parásita.

Un mes ha pasado desde mi última aparición por acá, sí, el pelado me pidió la página para escribir voladas propias, y como últimamente nos hemos amigado bastante, no tuve problemas en darle el espacio.
Hartas cosas han pasado obviamente, controversias con algunos subnormales, cosas clásicas de este humilde servidor que no sabe callarse.
Pero hoy escribiré de otras cosas, reflexiones varias que me han bajado sobre uno de esos diarios “serios” que existen en este país.

Las sociedades tienen distintos roles, y estos se pueden homologar en las distintas áreas del quehacer profesional, como en la prensa escrita, claro esta, que como cualquier ámbito tiene los distintos roles sociales que existen en el diario vivir.
Están los empresarios poderosos (El Mercurio, La Segunda y La Tercera), que si bien a veces pecan de una excesiva comunión con sus pares, son necesarios en nuestro diario vivir, cumplen un rol primordial, y cuesta prescindir de ellos, mal que mal, se han ganado el espacio a costa de trabajo y años de esfuerzo.
Esta el obrero simpático, esforzado y derecho (La Cuarta), ese trabajador que suple con picardía y creatividad los conflictos del diario vivir. A su vez, con esfuerzo y una altura ética encomiable se gana el cariño de todos, porque claro está, los obreros nos acercan a un mundo distinto que existe y respira de forma independiente, un mundo de superación y sacrificio, el lado B de nuestro diario vivir. Este obrero suele ganarse nos guste o no su trabajo (A este alter ego por cierto, le encanta), nuestro máximo respeto.
Luego tenemos a las PYMES (The Clinic, Rocinante, y un largo etc.), estas nos gusten o no en su estilo, gozan de independencia y esfuerzo para subsistir, su carácter emprendedor les da altas dosis de creatividad y por sobre todas las cosas capacidad de romper esquemas.
Como no olvidar aquellos entes más enfocados a la investigación, denuncia y fiscalización (La Nación), un trabajo serio que muchas veces se agradece, como otras tantas invariablemente se cae.
Por último, si nos reducimos a la más mínima expresión de este variopinto universo, tenemos a la amebas, y acá me detendré.
Conocido es el rol de las amebas, aquellos microorganismos que viven de otros organismos más complejos, chupándoles nutrientes cosa de alimentarse a si mismo.
No escatiman métodos, ni formas para aprovecharse del resto, acá literalmente el fin justifica los medios.
Como alter ego de un periodista ¿Qué es para mi este microscópico ser?
Una razón para avergonzarme, una forma de periodismo que no entiendo, ni entenderé nunca.
Los periodistas de una u otra forma nos aprovechamos de los frentes noticiosos y de las fuentes, existe una relación amor/odio constante. Pero hacer de esta relación nuestra labor diaria es algo que no logro entender, lo encuentro oportunista, y poco ética.
Vivo de Daniella, la destrozo.
Elevo a los pingüinos, cubro el romance de sus dirigentes, los deshecho.
Estoy sin noticias buenas, elevo al tipo que lee el tiempo, total, después lo devuelvo a su lugar.
Siempre existirá el lado B de la noticia, lo tenemos claro, pero la idea tampoco es inventarlo.
El mencionado microorganismo hace unos años dio un giro, de un medio informativo serio, pasó a ser el parásito de las tendencias de moda, el people meter de lo intrascendente, un medio alternativo, que la verdad no tendría nada de malo, si es que no se auto invistieran de una seriedad inusitada e infundada.(Conozca más a este medio y emociónese como este Alter Ego lo ha hecho)
Este parásito vendría a ser algo así como el SQP de los medios escritos, con la diferencia que este programa tiene claro que lo de ellos no es la información seria, sino más bien el divertimento y bajo ese contexto se plantan con honestidad.
Esta Ameba se presenta como algo serio, siendo que la falta de rigor, la mediocridad y la flojera la hacen el pasquín por referencia en nuestro medio.
Se nutre sentado frente a la tele viendo matinales, estelares, teleseries, eventos, modelos y escándalos, mientras toma nota, se nutre de productos que por lo general no salen del esfuerzo de ellos como medios, muchas veces lo hacen a través de una llamada por teléfono o un buen copiado y pegado (Cosa más que condenable en un medio que puede cubrir con sus recursos los distintos focos noticiosos).
Esa es la Ameba de nuestro periodismo actual, los chupa sangre.
Nada contra estos microorganismo en todo caso, siempre y cuando están consientes del limitado lugar que les compete dentro del sistema donde subsisten.

Don Chere, en paz con su mentor.

P.D: La Perrita Puchi pronto sacará un blog en Telefónica.

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